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Cesar Millan

César Millán, originario de Culiacán, Sinaloa, México, nació en 1969. César comenta que quien más influyó en su decisión de convertirse en entrenador de perros fue su abuelo. En su libro, César declara que en cada perro que ve, el espíritu de su abuelo está presente.

César pasó la mayor parte de su infancia en la granja donde trabajaba su abuelo, en Mazatlán. El trabajo de su abuelo era cuidar a docenas de vacas, transportándolas hasta el agua y por los pastizales cada día. Vivían en una casa pequeña hecha de ladrillo y arcilla, con sólo cuatro cuartos y sin agua potable, pero César dice que él nunca llegó a sentirse pobre, al contrario, consideró la granja como un paraíso. César se fascinó con todos los animales desde edad temprana, pero se enfocó y pasó la mayor parte del tiempo observando el comportamiento de las manadas, de perros de granja y cómo trabajaban los mismos dentro de ella. También ayudaba a su abuelo a reunir a las vacas, o protegía a los miembros de la familia de animales agresivos. César apunta que esos perros nunca necesitaron entrenamiento o comandos especiales, o ser premiados con galletas; ellos sólo hacían el trabajo de acuerdo a las necesidades en su estado natural. Aquellos perros de granja fueron realmente sus maestros en el arte y ciencia de la psicología canina.

César se dio cuenta también de que el comportamiento de las manadas cambia en diferentes granjas. En algunas manadas los perros pueden pelear de vez en cuando por llegar a ser el líder del grupo y su predominio, mientras el dueño simplemente los observa. Sin embargo los perros de la granja de su abuelo nunca discutieron el mando de esta manera, su abuelo siempre se mantenía tranquilo, asertivo y natural, asumiendo el papel de líder de la manada. Esto es uno de los principios fundamentales de la filosofía de César hoy.

CesarMillanManada.jpgCon 21 años de edad, entró ilegalmente en los Estados Unidos y sobrevivió con apenas $1 al día, incluso a veces hacía que le arrestasen para que la propia policía le diera un sándwich y una coca-cola. Sin apenas saber inglés, consiguió un primer trabajo de peluquero canino, y tuvo la ocasión de conocer a Jada Pinkett Smith (esposa de Will Smith). Ambos se hicieron amigos y Jada le pagó durante un año un profesor particular para que aprendiera el idioma. Desde entonces, llevan una buena amistad y Jada es la vicepresidenta de la "Cesar Millan Foundation".

Pero al margen de todos estos datos, César es ante todo una excepcional persona. Su extrema sensibilidad le permite "sintonizar" con los animales como normalmente las personas no solemos hacer. Es capaz de entender a los perros (especiamente como demuestra cada día, pero no dudo que también a otro tipo de animales) como nunca antes se había visto y fascina y enamora por igual a propios y extraños.

Su misión de rehabilitar perros y, más aún, humanos para conseguir llevarnos bien es algo que no tiene parangon a la escala que él ha conseguido llevar, que ya es mundial. Y además de todo esto, cuando se le ve en alguna entrevista se puede apreciar que es una persona sencilla y de buen corazón. No se le puede pedir nada más a este hombre, porque es sencillamente fantástico. Un ser humano digno de admirar.

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